Cómo nació la idea
Castillo La Paz nació como nacen las mejores ideas: sin planearlo. Después de vivir muchos años fuera del país, empecé a extrañar cosas que en Colombia damos por sentadas: el verde intenso de las montañas, el canto de los pájaros, el aroma a eucalipto y pino, y el sonido de las gallinas al amanecer. Esas pequeñas maravillas llenan el alma y fueron el primer motor de este proyecto.
En 2018, durante una visita a mis padres, sentí la necesidad de regresar más seguido. Buscaba un lugar para respirar aire puro, reencontrarme con la naturaleza y compartir con mi familia y amigos. Buscamos en zonas como El Saladito y Felidia, pero muchas eran ruidosas o inseguras. La búsqueda continuó hasta que apareció el lugar ideal.
Meses después, mi papá visitó a un amigo en el Corregimiento La Paz y quedó encantado con el clima, la tranquilidad y la vista nocturna de Cali. Me llamó emocionado: había una casa en venta con todo lo que yo buscaba. Ese momento lo cambió todo.
Sin pensarlo demasiado —y sin verla en persona— decidí comprarla. Viajé a Cali para firmar las escrituras y subí a conocerla solo después de pagar. Fue amor a primera vista. Allí nació la visión: crear un refugio que combinara el confort aprendido en el extranjero con la belleza, la calidez y la biodiversidad de Colombia.
La construcción de un sueño
En poco más de un año construimos la fase inicial: agua caliente, chimeneas, mesa de billar, juegos tradicionales, jacuzzi climatizado, cancha de fútbol y vóley, fogata, cocina exterior, una cabaña de madera y jardines llenos de plantas.
Además, implementamos un enfoque sostenible: recolección de aguas lluvias, siembra de árboles, alimentadores para aves y colibríes y la llegada de animales como alpacas, pavos reales, conejos, gallinas y una tortuga. Poco a poco, Castillo La Paz empezó a cobrar vida.
Cuando recorrí la finca terminada, me sentía paseando por los jardines de un castillo. Y como queríamos honrar a la comunidad que nos acogió desde el primer día, el nombre fue claro: Castillo La Paz.
En 2020, con la llegada del COVID-19, muchas familias empezaron a buscar espacios amplios y tranquilos en el campo. Decidimos publicar la finca en Airbnb y la respuesta fue inmediata.
Aquí se han grabado videos musicales, celebrado bodas, realizado producciones y hospedado visitantes de México, Estados Unidos, Francia, Alemania, Perú y muchos otros países. Todos coinciden en lo mismo: este lugar tiene magia.
Compromiso con la comunidad
Desde el inicio decidimos trabajar únicamente con personas del corregimiento. Nuestro equipo conoce cada rincón de este lugar y recibe la formalidad y los beneficios que merece. Esa cercanía y respeto se reflejan en la calidez de nuestro servicio y en las excelentes reseñas de quienes nos visitan.
Presente y futuro
Hoy seguimos creciendo, mejorando y construyendo nuevas experiencias. Queremos que cada persona que llegue a Castillo La Paz viva lo que nosotros sentimos la primera vez: tranquilidad, belleza, conexión con la naturaleza y una hospitalidad auténtica.
Bienvenidos a su refugio en las montañas.
Bienvenidos a Castillo La Paz.